Al cruzar por delante de una vidiriera, un gallego se ve reflejado en el cristal, lo que provoca que se pase todo el día pensando:"¿De qué conozco yo a ese tío que estaba en la vidriera? ¿Dónde lo he visto?"
Por la noche, ya acostado sigue dándole vueltas en la cabeza y al fin cae en cuenta:
"¡Coño, ya lo sé! ¡Es él que se corta el pelo delante de mí en la peluquería!".
1 comentario:
que chistocito el hombre, asi o mas burro el...............jajajajaja
muy bien comadre estas , poniendole un poco de umor a tu pagina, oye pero yo bote por musica.
dulce
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